jueves, 1 de abril de 2010

DIOS PROTEJA A LAS CIGARRAS
La cigarra está afligida
ya no goza su cantar
pues la hormiga, que está arriba,
la quiere globalizar.
¡Que compitan los artistas
para la exportación!
¡A cantar para el turista,
que es el fin de tu creación!
Pobrecita la Cigarra
que no pueda competir.
Ella sólo sabe vivir cantando,
y soñando hacer a la gente feliz.
Diez turistas en la lista
y la Cigarra no da más,
porque ser cabaretista
su canción le hace olvidar.
Tanto, tanto ha competido
que perdió la inspiración.
Cobra en dollars y ha vendido
hasta su reputación.
Pobrecita la Cigarra...
Este cuento es puro cuento,
y es pura casualidad
si tiene algún fundamento
en la cruda realidad.
¡Dios proteja las Cigarras
su poesía y su canción
el derecho a la alegría
y el don de la creación!
Cha, cha, chá...
ANÓNIMO